La primera que probé fue la Nutritiva
Está bien, nutre y me dejaba el pelo suelto pero, no sé si será sólo en mi pelo, me daba un efecto alisado que aunque al principio no me importaba, me acabó cansando.
Cuando se me acabó, compré la Reparadora. Esta tuvo un resultado que me gustó más. Al igual que la anterior es una mascarilla pastosa (a mi hermana no le gusta por lo densa que es pero a mi eso no me importa, me hace sentir que es más nutritiva) de color blanquecino y sin un olor especial, huele a producto de peluqueria no a un perfume especial y, dándome la misma sensación de pelo sano que la anterior, no tiene el efecto alisador.
Y por último, mi favorita: la de Keratina.
Es la más densa de las tres, su textura se parece más a la vaselina que a la de una mascarilla convencional. Su color es grisáceo, transparente... no sé bien definirlo realmente me recuerda a la vaselina. Yo la utilizo de medios a puntas (como utilicé las demás) y tras utilizarlo noto el pelo más separado, con cuerpo, muy muy nutrido. No lo tengo para nada encrespado y está muy suave.
En definitiva, las mascarillas Agrado me gustan mucho, por un precio mucho menor que otras de marcas más conocidas tienes un resultado muy parecido o incluso igual. Puedo echarme mucho sin sentirme mal porque por menos de 2 euros tengo un bote que me dura una eternidad. Su única pega: tiene siliconas. Las siliconas son al pelo, lo que el pote a la cara: tapan las imperfecciones pero no duran todo el día y no conviene abusar porque aunque sientas que tú pelo está sano en realidad sólo tocas la parte protectora que forma la silicona. Aún así, yo las utilizo en mi rutina capilar y estoy contenta con el resultado.
¿y vosotros, las habéis probado?
No hay comentarios:
Publicar un comentario